Gestionar a un becario internacional: comprender las diferencias culturales
En un mundo laboral cada vez más abierto al mundo, acoger a un becario internacional es una oportunidad valiosa para las empresas.
Para que esta experiencia sea un éxito, comprender y gestionar las diferencias culturales es esencial.
Una gestión basada en la escucha y la adaptación permite transformar las prácticas en una experiencia humana y profesional enriquecedora para todos.
Por qué las diferencias culturales son importantes en la gestión de un becario internacional
La cultura influye profundamente en la forma de comunicarse dentro de un equipo, de colaborar con los compañeros y de recibir instrucciones.
También desempeña un papel importante en la manera de expresar un desacuerdo, de gestionar el tiempo y de priorizar las tareas diarias.
Un becario internacional suele llegar con:
- códigos profesionales y relaciones con el manager diferentes
- otra forma de entender la autonomía, el feedback o la jerarquía
Sin acompañamiento, estas diferencias pueden generar malentendidos, frustración e incluso un sentimiento de exclusión. Por el contrario, cuando se comprenden y se valoran, se convierten en un verdadero motor de innovación.
Comprender las diferencias culturales en el entorno profesional
Estas diferencias se inscriben de forma más amplia en las diferentes culturas empresariales en todo el mundo, que influyen en las prácticas de gestión, la comunicación y las expectativas en el ámbito profesional.
La jerarquía
En algunas culturas, la jerarquía está muy marcada: el manager es una figura de autoridad a la que no se debe contradecir. En otras, el diálogo es más horizontal.
Un becario internacional puede, por tanto:
- dudar en hacer preguntas
- no atreverse a expresar una dificultad
- esperar instrucciones muy precisas
El papel del manager aquí es crear un clima de confianza y aclarar las expectativas desde el inicio.
La comunicación: explícita vs. implícita
Algunas culturas priorizan una comunicación directa y factual, mientras que otras utilizan más lo implícito y el contexto.
👉 Resultado:
- un “sí” a veces puede significar “he entendido”, no “estoy de acuerdo”
- el silencio puede ser una señal de respeto, no de desinterés
Aclarar, reformular y fomentar el intercambio son reflejos esenciales.
La relación con el tiempo y los plazos
Puntualidad, gestión de los plazos y priorización de tareas: estos conceptos varían mucho según el país.
👉 Es importante:
- establecer un marco claro
- explicar las reglas implícitas de la empresa
- evitar juicios precipitados
La autonomía y la iniciativa
Los becarios internacionales llegan con hábitos de trabajo diferentes según su cultura de formación, especialmente en materia de autonomía e iniciativa.
Adaptar progresivamente el nivel de autonomía, aclarando las expectativas, es una clave para una gestión intercultural exitosa.
Buenas prácticas para gestionar a un becario internacional
Cuidar la acogida y el onboarding
Llegar a un nuevo país y a una nueva empresa puede resultar desestabilizador. Un onboarding estructurado es fundamental:
- presentación del equipo
- explicación de los códigos internos
- clarificación de los objetivos de las prácticas
👉 Un buen comienzo condiciona toda la experiencia.
Explicar las reglas, incluso las que parecen evidentes
Horarios, pausas, comunicación interna, uso del correo electrónico, reporting: lo que parece “normal” no lo es necesariamente en otros lugares.
Es mejor explicar de más que de menos.
Adaptar el estilo de gestión
Gestionar a un becario internacional implica demostrar flexibilidad cultural:
- ajustar el feedback
- fomentar progresivamente la toma de palabra
- valorar los esfuerzos tanto como los resultados
Dar feedbacks regulares y constructivos
El feedback es central en un contexto intercultural. Permite:
- tranquilizar
- corregir sin desmotivar
- valorar los progresos
👉 Prioriza comentarios claros, constructivos y regulares.
Valorar la dimensión humana e intercultural
Un becario internacional no es solo un recurso operativo. También es:
- una mirada cultural diferente
- una oportunidad de aprendizaje para el equipo
- un gran enriquecimiento humano
Fomentar los intercambios, la curiosidad y el compartir experiencias refuerza la cohesión y el compromiso.
Los beneficios para la empresa
Gestionar bien a un becario internacional es también una inversión estratégica:
- una mejor comprensión de las diferencias culturales dentro de los equipos
- una apertura a nuevas formas de trabajar y de pensar
- una imagen de empleador reforzada
- una mayor atractividad para los jóvenes talentos
En un contexto en el que la movilidad internacional se convierte en un activo clave, las empresas capaces de integrar y acompañar perfiles internacionales toman la delantera.
El papel clave de Stud&Globe en el acompañamiento de las prácticas internacionales
En Stud&Globe, estamos convencidos de que el éxito de unas prácticas internacionales depende tanto de la preparación del becario como del acompañamiento de la empresa.
Por eso ayudamos a:
- las empresas a acoger perfiles internacionales adecuados
- los becarios a comprender los códigos profesionales locales
- ambas partes a vivir una experiencia fluida y enriquecedora
Nuestra experiencia en movilidad internacional permite acompañar cada etapa del recorrido y hacer de las prácticas una experiencia enriquecedora para todos.
En conclusión
Gestionar a un becario internacional es, ante todo, acompañar a una persona, con su trayectoria y su cultura.
Con apertura y pedagogía, las diferencias pueden convertirse en una verdadera fortaleza.
En un mundo profesional en constante evolución, la inteligencia intercultural es una competencia importante,
y las prácticas internacionales son una muy buena forma de desarrollarla.
