Nuestras entidades de acogida y las misiones de los estudiantes en movilidad Erasmus+
Ofrecer a tu alumnado una experiencia en el extranjero supone reforzar sus competencias profesionales, lingüísticas e interculturales.
Desde hace más de diez años, Stud&Globe acompaña a los centros educativos en sus proyectos de movilidad europea seleccionando
entidades de acogida colaboradoras alineadas con cada currículo formativo.
Por qué la entidad de acogida es clave para el éxito de una movilidad Erasmus+
El éxito de una práctica Erasmus+ depende de la calidad de la entidad de acogida:
tutorización, tareas alineadas con el currículo formativo, seguridad e integración lingüística.
Nuestros expertos en movilidad Erasmus+ acompañan a coordinadores y docentes para garantizar
la coherencia entre nivel lingüístico, itinerario formativo y objetivos pedagógicos.
- Compatibilidad con el currículo formativo (FP, ciclos formativos, etc.)
- Requisitos lingüísticos realistas y progresivos (A2→B1→B2)
- Tutorización, seguridad y cumplimiento de la normativa local
- Tareas formativas y evaluables (diario de prácticas, entregables, feedback del tutor)
- Valor añadido intercultural e integración en el equipo
Acompañamiento personalizado para cada centro educativo
Ofrecemos un acompañamiento integral antes, durante y después de la movilidad: selección de empresas, convenios, alojamiento, seguimiento en la empresa, informes y evaluación pedagógica.
Trabajamos con una sólida red de entidades colaboradoras en España, Malta e Irlanda.
Objetivo: garantizar una inmersión profesional real que fomente la autonomía, la responsabilidad y el conocimiento de las prácticas europeas (VET – Formación Profesional).
➜ Más información sobre nuestro enfoque:
Movilidad Erasmus+.
Nuestros sectores de prácticas Erasmus+ en Europa
Comercio y Ventas (España, Irlanda, Malta)
Tiendas solidarias, moda, tiendas de animales, centros de jardinería, comercios de alimentación
En este sector, los estudiantes Erasmus+ participan activamente en el funcionamiento del punto de venta y en la atención al cliente. Las tareas asignadas pueden incluir:
- Reposición y colocación de productos
- Gestión de stock y recepción de mercancías
- Etiquetado y control de productos
- Orden y organización del espacio comercial
- Control de fechas de caducidad en productos alimentarios
- Atención y asesoramiento al cliente
Estas prácticas permiten desarrollar competencias clave en atención al cliente, organización y trabajo en equipo en un entorno dinámico y polivalente. Se recomienda un buen nivel de idioma para interactuar con la clientela y integrarse eficazmente en el equipo local.
Manel Gourad - 2025
